Un senador que contra su propio partido, y aunque le costó hasta la nominación en el 2000, defendió a capa y espada sus ideas sobre migración, reformas electorales, tortura y regulación fiscal. En verdad parecía ser un especímen de esa casi extinta raza: un político honesto, sin pelos en la lengua, de convicciones firmes y admirable historial legislativo.
Y de hecho lo fue. Hasta hace unos meses, cuando decidió que esta vez sí quería ganar.
En serio, alguien (ejem, Sorkin...ejem) debería escribir esta gran tragedia, no muy distinta de la patética corrupción del alma en La Ley de Herodes.
O, como dice el buen Jon Stewart, la historia de un hombre que pasó de Maverick Reformer a Reformed Maverick
Debo decir que a mí el McCain-individuo me cae bien (o tan bien como me puede caer alguien a quien no conozco). De hecho tenía la esperanza de que, de ganar, en su 'Inauguration Speech' se quitara la máscara de republicano Bushista y volteara a decirle a los miembros más xenófobicos, homofóbicos, reprimidos, anticuados e histéricos de su partido: "JA! los engañé!! suckers!" Y ahora sí, entre muchas otras cosas, a aprobar aquella legislación migratoria que llevaba su nombre.
Desafortunadamente, eso como que no va a suceder, especialmente ahora que se ha hecho acompañar por una mujer que es el sueño hecho realidad de los antes mencionados histéricos : Sarah 'Barracuda lipstick-wearing hockey mom" Palin. Ésa señora sí que me da miedo. Pero de ella hablaremos en otra ocasión.
Por ahora, para lamentarse un rato, recordemos al McCain que fue: (video de enero del 2004):
Lástima, porque ahora sí parece que entre los ángeles y los demonios de este hombre, son los últimos los que van ganando la batalla. Y ya no parece que vaya a ser una pelea justa.
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1 comentario:
jaja daily show, yo lo veo en sony a veces!
está bien cagado
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